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miércoles, 21 de julio de 2010

Ningún recorte presupuestal en el Ramo 33, dice Lastiri.

Cuando Delia Paredes o Memo te digan que NO HAY RECURSOS para trabajar, enseñales esta nota:

El Secretario de Desarrollo Social, Juan Carlos Lastiri Quirós, descartó algún recorte presupuestal en las transferencias del Ramo 33 que se hace a los alcaldes de los 217 municipios de la entidad, explicó que por el contrario la prioridad es apoyarlos para que culminen sus obras en tiempo y forma.


El funcionario estatal agregó que, a 6 meses de que concluya la actual administración del gobernador Mario Marín Torres, aún se trabaja de manera coordinada con autoridades federales en la ejecución de por lo menos 40 obras del Programa de Infraestructura Básica de Pueblos Indígenas (Pibai).


Destacó la importancia de cerrar la administración a tiempo en su ejecución de planes y evitar que las obras en los municipios queden incompletas o con problemas para la siguiente gestión.


“Los recursos de Ramo 33 que es el mayor apoyo para los ediles se están transfiriendo conforme a la ley de coordinación fiscal, en la Sedeso trabajamos apegados a la normatividad y sin problema alguno en cuanto a comprobación de apoyos”, indicó.


Reconoció que algunas obras por el momento se han suspendido por las fuertes lluvias que se han presentado, principalmente en las poblaciones de la Sierra Norte y algunas de la Sierra Negra, sin embargo, hay confianza de que se entreguen antes de que termine este año, como el camino La Marimba-San Miguel Tenango en su quinta etapa en el municipio de Zacatlán y que comunicará a familias de tres localidades.


Lastiri Quirós refirió que las 40 acciones que actualmente se llevan a cabo son principalmente carreteras, ampliación de drenaje y electrificación, así como recuperación de espacios públicos, obras que hacen falta en las comunidades indígenas.

lunes, 19 de julio de 2010

Le dan el tiro de gracia...

Con un balazo en la cabeza fue hallado la mañana del domingo, el cadáver de un hombre de aproximadamente 35 años de edad, quien hasta el momento no ha sido identificado y se desconocen las causas por las que fue asesinado.


El cadáver fue hallado bocabajo, del lado del copiloto, a un costado de un vehículo Jetta, color negro, con placas de circulación 600-TEN del Distrito Federal, y el cual presentaba una lesión inferida con arma de fuego a la altura de la cabeza, según el peritaje.


Fue a las 09:40 horas en un camino de terracería a un costado de la empresa THISSNKRUPP ubicada en San Miguel Xoxtla, cuando acudió personal del Servicio Médico Forense, para hacer las diligencias del levantamiento del cadáver de una persona del sexo masculino, el cual se encuentra registrado como desconocido número 16.

El hallazgo fue registrado en la averiguación previa 1709/2010, mediante la cual la Procuraduría General de Justicia (PGJ) inició las investigaciones necesarias para esclarecer este homicidio.


Cabe señalar que la Policía Municipal de Xoxtla, acordonó la zona y resguardó el lugar, mientras se realizaban las diligencias de ley y se espera que en las próximas horas se dé a conocer el nombre de esta persona y las causas de su fallecimiento.

El hombre aún no identificado al parecer fue ejecutado por motivos que de igual forma se desconocen. Al momento del hallazgo esta persona vestía un suéter color ladrillo, pants verde militar, truza y tenis color blanco, calcetines blancos con rojo.

La PGJ aseguró que no se encontró algún otro elemento que permita localizar a él o los culpables, sin embargo señaló que continuarán con las investigaciones necesarias para esclarecer los hechos y asegurar a quien resulte responsable.


Asimismo, los vecinos de la zona aseguraron que no vieron ni escucharon nada, pero pidieron a las autoridades se realicen las investigaciones necesarias para esclarecer los hechos y se refuercen las medidas de seguridad debido a que no es la primera vez que se presentan este tipo de situaciones.


De forma paralela, trascendió que habrían encontrado un segundo cuerpo en un camino a Tlaltenango posiblemente ligado al crimen en Xoxtla con lo cual habrían sido dos las víctimas mortales.

Esta victima, de quien no se conocen sus datos, habria sido encontrada en el cruce de el camino a Tlaltenango y las vias de el tren (contraesquina con NOVA) sin saber hasta el momento nada al respecto...

ACTUALIZACION
el rumor era este, sin embargo, lo que sucedio en el camino a Tlaltenango, no tiene nada que ver con el ejecutado, pues debido al mal estado de la carretera, (gracias PRI!!!) un joven motociclista se fue a un bache y se accidento, perdiendo la vida, sin tener relacion alguna con el ejecutado, solo el origen de vecindad de ambos: el DF.

El sobre ejercicio en el sexenio equivale a 30 años de presupuesto para el campo

A más de 30 mil millones de pesos asciende el sobre ejercicio que registró el actual gobierno del estado en los primeros 5 años del sexenio, cifra que supera el presupuesto que fue destinado para la entidad en todo el 2005.

Estos recursos representan casi cuatro años de ingresos para la Secretaría de Educación Pública -que en 2010 le fueron autorizados por 8 mil 100 millones de pesos-, 14 años de subsidio para los Servicios de Salud del estado -que en el actual ejercicio fiscal tiene asignados 2 mil 200 millones de pesos-, o 30 años para la Secretaría de Desarrollo Rural –con 959.7 millones de pesos en 2010-.


De acuerdo con una revisión a las cuentas de la Hacienda Pública de 2005 a 2009, se aprecia que fue en 2007 cuando la diferencia fue mayor entre el presupuesto aprobado por el Congreso local y el ejercido por la administración de Mario Marín Torres, al alcanzar los 9 mil 419 millones de pesos.

Ese año el Congreso autorizó un gasto de 35 mil 266 millones de pesos para distribuirlo entre los tres poderes de gobierno, los organismos autónomos, entidades públicas y los 217 ayuntamientos poblanos, sin embargo al final del año se ejercieron 44 mil 686 millones de pesos.

Es decir, hubo un sobre ejercicio de 9 mil 419 millones de pesos; una diferencia del 26.7 por ciento respecto de la cifra inicial.

Para 2008 esta cantidad se redujo a 8 mil 38 millones de pesos y para 2009 a 7 mil 767 millones de pesos.

En 2006 el desfase entre los recursos autorizados y el gasto realizado fue de 4 mil 828 millones, monto que casi se duplicó un año después.

Es importante señalar que durante el primer mes de 2005 aún gobernó Melquiades Morales Flores, y Mario Marín Torres tomó la titularidad del poder Ejecutivo a partir de febrero, aunque con el presupuesto aprobado desde finales de 2004.

Para 2010, los diputados locales aprobaron un presupuesto de 48 mil 809 millones de pesos, el más alto de la historia de Puebla y que casi duplica al del primer año de este sexenio, pero será hasta 2011 cuando se documente el ejercicio final.

¿En que afecta a Tlaltenango?

Supuestamente, el sobreejercicio tambien beneficio a Tlaltenango (pero no se reflejo en obra publica, ni nada) pero es mas seguro que este sobreejercicio se uso en la campaña de Zavala, lo que deja deuda y nada de progreso.

viernes, 16 de julio de 2010

Reflexiones del priismo derrotado...

Ja, ja, ja.

Ja, ja, ja.

Ja, ja, ja.

Risa.
Risa.

Carcajada.


Esos priistas se ponen retechistosos con la derrota.

Adoro cómo les afloró el lado jocoso por haber perdido la gubernatura, la mayoría de las curules y los Ayuntamientos más importantes.

Después de una honda depresión y de concluir que un millón 111 mil votos es más, mucho más, hartísimo más que 895 mil sufragios, por fin Javier López Zavala, Alejandro Armenta Mier & Cía. se enfrentaron a los reflectores para reconocer que el pasado 4 de julio tocaron lo más profundo del pantano electoral.


Benditas matemáticas.


Lástima que los priistas hayan necesitado diez días para llegar a esa conclusión.

Anyway.

Aunque muchos esperábamos ver la tristeza de los priistas, la verdad es que en estos días de espera los perdedores planearon un discurso atiborrado de absurdos, incoherencias y ridiculeces para justificar la debacle histórica del expartidazo.


Follow me.

El genial discurso derrotero de Alejandro Armenta comenzó con un sonoro, contundente y categórico: “¡¡¡¡Nos robaron la elección!!!!”.

Aaaaaaaaaaag —léase como grito desgarrador, plis—.


Aaaaaaaaaaag.

Aaaaaaaaaaag.


Para sustentar la existencia de las irregularidades durante el día de la jornada electoral, Zavala, Armenta & Cía. colocaron sobre una mesa expedientes, discos, tarjetas informativas, denuncias, recaditos y demás papelería inútil.


Miau.


El robo de la elección se llevó a cabo mediante la coacción del voto, la compra de representantes de casillas, la intimidación a los operadores del tricolor, los retenes de la Policía Federal y otros detalles oscuros y perversos que utilizaron los simpatizantes de Compromiso por Puebla.


Y, a pesar de todo, de las pruebas, del dolor, de las evidencias, de la declaración del robo, Zavala, Armenta & Cía. enfatizaron: “¡No impugnaremos la elección!”.


Oh, chingá.



“¿Y por qué no impugnarán?”, preguntaron los reporteros.


“Porque respetaremos la voluntad de los ciudadanos”, respondió el excandidato a la gubernatura.

No comments.

Según los priistas, Gabinete de Comunicación Estratégica y Consulta Mitofsky declararon el empate técnico en sus encuestas de salida, pero gracias a la alquimia electoral los votos de Puebla Avanza se convirtieron en humo.




What the hell?




Para demostrar que no hay rencores, pese al atropello de Compromiso por Puebla, Javier López Zavala entregará sus propuestas a Rafael Moreno Valle para que lleve a cabo la construcción de la nueva Ciudad Universitaria e implemente el programa de uniformes y útiles escolares gratuitos.
Ujum.


La cereza en el helado fue cuando Javier López Zavala anunció la gira del agradecimiento.



Ja, ja, ja.
¿A poco no es muy cute?


Qué ganas me dieron de correr a abrazarlo.



Por si fuera poco, Armenta Mier se burló de todos los priistas y del propio excandidato a gobernador.




¡En su cara!
¡Delante de todos!


¡Frente a los medios de comunicación!


“Hasta la victoria siempre”, dijo Armenta.



¡Ah, no!

Ironías en estos momentos, no.


¡Con el dolor no se juega!



Qué insensible resultó el presidente del PRI.
Selene Rios Andraca

No fue una elección limpia, ustedes lo saben: Zavala...

En la región de Cholula comenzó su gira estatal “de agradecimiento” el excandidato a la gubernatura de la alianza “Puebla Avanza”, Javier López Zavala.



Tras visitar Tlaltenango, San Andrés Calpan y Domingo Arenas, se reunió en Cholula con cerca de 200 militantes del Partido Revolucionario Institucional (PRI), a quienes llamó a la unidad y comenzar a trabajar para las elecciones presidenciales de 2012.

 
En un intenso discurso, intentó consolar a sus compañeros con el argumento de que la estructura en el Distrito 8 funcionó correctamente.


Reiteró que la derrota de la alianza PRI-PVEM tuvo su origen en una millonaria compra de votos por parte de la coalición “Compromiso por Puebla” y del gobierno federal.


“No fue una elección limpia, ustedes lo saben. Pero ahora sólo nos queda levantarnos y comenzar a trabajar para 2012”, señaló López Zavala, ante unos momentáneamente eufóricos priistas, que minutos después cayeron nuevamente en una actitud de desconcierto.


La reunión fue organizada por la exdelegada de la Secretaría de Desarrollo Social, Irma Vargas, quien fungió como coordinadora distrital de la campaña a la gubernatura de “Puebla Avanza”.


Al salón Lito’s, del barrio de Santa María Xixitla, llegaron apenas unos 200 priistas, muchos de los cuales se enteraron de última hora. Entre los presentes estuvo el edil Francisco Covarrubias Pérez, y funcionarios municipales que llegaron alrededor de las 14:00 horas en horario de trabajo.


El mensaje


Previo a la intervención de López Zavala el candidato perdedor a la presidencia de San Pedro Cholula, Juan Taylor Morales, resaltó los 16 mil votos emitidos a su favor, cifra sin precedente en comicios municipales, aunque insuficientes para alcanzar los 21 mil sufragios que logró la panista Dolores Parra Jiménez, por lo que alabó y agradeció el desempeño de su equipo de trabajo, así como de todos sus compañeros durante las votaciones del 4 de julio.

Y Tlaltenango?En Tlaltenango, el movimiento no paso desapercibido, pero muy pocos supieron de la visita de Zavala al municipio, como siempre, el escenario fue el rancho de Marin a las afueras del pueblo, donde llegaron unas 100 personas (creyendo que otra vez iba a ver 300, 500 o hasta 1500 por familia por su voto o ya dea perdis despensas) esta visita contrasto con la anterior cuando era candidato: la primera visita Zavala se porto déspota y grosero, ésta vez, todo lo contrario (cuando deberia ser al reves, pero en fin).


Su mensaje fue de ardidos: denuncio compra de votos, cuando fue su partido quien compró votos, pero el dinero estaba destinado para comprar votos a favor de Zavala, y el comite municipal en Tlaltenango lo traicionó, utilizandolo para comprar votos a favor del candidato a presidente municipal.
Pero, en privado, el exabanderado de “Puebla Avanza” responsabilizó de su derrota a su dirigencia municipal (del PRI en Tlaltenango), a las autoridades locales (Delia PAredes y su hermano, del Comisariado ejidal) y al diputado federal Juan Pablo Jiménez Concha, quien por cierto, se fue de pachanga a Sudafrica al mundial, dejando a su suerte a Avelino Toxqui, quien perdió las elecciones en Coronango (y no solo eso, quedo en tercer lugar!!!) y a Zavala quien Perdio en el distrito 8 (distrito 10 de Jimenez Concha).

miércoles, 14 de julio de 2010

Calderón recibe hoy a Moreno Valle en Los Pinos.

Este día, el presidente de la República Felipe Calderón Hinojosa recibirá en la residencia de Los Pinos a Rafael Moreno Valle Rosas, para intercambiar puntos de vista sobre la agenda nacional, como seguridad, desarrollo social y creación de infraestructura, temas que el mandatario federal ya abordó con los gobernadores electos César Duarte, de Chihuahua, y Gabino Cué, de Oaxaca.


Fuentes cercanas al gobernador electo confiaron a CAMBIO que la invitación fue recibida en días anteriores para que acudiera a Los Pinos a hablar personalmente con el presidente de la República, y será hoy a las 11:30 horas cuando Moreno Valle Rosas sostenga el encuentro privado con Felipe Calderón.

El secretario de Gobernación anunció el martes pasado que Felipe Calderón giró invitaciones para tratar temas de la agenda nacional con los 12 gobernadores electos el pasado 4 de julio en igual número de entidades, aunque hasta el martes pasado Fernando Gómez Mont sólo pudo confirmar la visita del chihuahuense César Duarte.

De acuerdo a medios nacionales y comunicados oficiales, el mandatario federal sostuvo encuentros con César Duarte y Gabino Cué, y después de hablar con Rafael Moreno Valle este día recibirá al ganador de la contienda en Zacatecas, Miguel Alonso Reyes, gobernador electo emanado por la alianza PRI-Verde y Nueva Alianza.

Ayer, el presidente recibió en primera instancia al nuevo gobernador de Chihuahua, César Duarte, quien informó que plantearía una revisión de la estrategia de seguridad en aquel estado: “Vamos a revisar la estrategia precisamente, en Chihuahua hace falta ajustar algunos temas en los que queremos conocer el planteamiento general del Gobierno federal”, dijo en entrevista el mandatario electo, según lo publicó El Informador.

De acuerdo al comunicado de la Presidencia, durante el encuentro entre Calderón y el gobernador de Oaxaca, Gabino Cué, el presidente de la República “refrendó la voluntad de su gobierno por escuchar las propuestas” de las nuevas autoridades oaxaqueñas para combatir con mayor coordinación al crimen organizado.

En el encuentro, ambos mandatarios abordaron temas de desarrollo social y generación de infraestructura para la entidad —considerada la segunda más pobre del país—, al tiempo que pactaron coordinar esfuerzos para mejorar las tareas de las dependencias federales y estatales.

Previamente, el titular del Ejecutivo también sostuvo un encuentro en Los Pinos con el líder de los senadores del PRI, Manlio Fabio Beltrones.

El ganador de la contienda en Zacatecas, Miguel Alonso Reyes, anunció que aceptó la invitación para dialogar con Felipe Calderón: “La seguridad pública para la entidad será tópico vital en el encuentro, así como proyectos de desarrollo e infraestructura carretera”, señaló el priista.

lunes, 12 de julio de 2010

El estilo epistolar de Fernando Manzanilla...

como el mismo lo dice, las columnas de Antonio Hernandez y Genis, no tienen desperdicio y para quienes apoyamos y nos congratulamos de la victoria nuestra sobre el Marinismo, hoy sirven como fuente hilarante del pensamiento priista pre 4 de Julio...
la pongo a su disposicion para su regocijo, amogos panistas...

La carta que envió Fernando Manzanilla Prieto a Mario Alberto Mejía, y que éste publicó, después de descifrada su sintaxis, que requirió de un paleógrafo político, no tiene desperdicio.



Admite que los servicios de demoscopia telefónica que contrataron los de esa “alianza”, arrojaron resultados desfavorables para ellos, pero pide que, no por eso, se les acuse de ser facciosos (lo que sólo pudieron afirmar sus propios correligionarios), ya que los de esa empresa (con quienes trata de quedar bien), son profesionales que sólo presentan lo que sus encuestados respondieron.


Si fueran parciales, dice, perderían su prestigio y con ello, afirma, a su clientela. Lo que solamente hacen, según él, los ingenuos o los suicidas.


Es claro, que en esta guerra que ellos comenzaron, y en la que están metidos hasta el cuello los de esa “alianza” artificial, ellos —él en lo personal—, están interesados en ganar, afirma. Pero dice que no a costa de lo que sea, como quieren otros —de ellos mismos— que han hecho de esta contienda, “un lodazal”, que ya se ha llevado al extremo de involucrar a las empresas. En este caso, a GCE, que es la que motiva con los resultados que publicó, favorables al candidato del PRI, todo ese galimatías redactado en el castellano que enseñan en la escuela Kennedy de gobierno, de la cual él es egresado.


Descifrado su mensaje, le dice F. M. Prieto a Mario Alberto, que los causantes de ese lodazal, “somos todos”. Y recordándole una conversación privada, lo autoriza a publicar esa carta, reiterativa de esas confidencias, en la que pide que en México se cambie de manera de pensar “para transformar a Puebla y a México”.


Toda esa disertación perogrullesca es la admisión expresa de que, al menos, él, aunque quiere ganar, se siente, ya, perdido.


Y no es para menos, si hasta la empresa que los de esa “coalición” contrataron, los dan por derrotados. Y, así, para evitar ser atacado —la política es una guerra por otros medios— cuando su jefe se vaya, está clamando en esa carta que no se le eche a él la culpa de esa derrota por parte de sus correligionarios, ni sufra represalias por parte de sus vencedores, por haber sido el verdadero cerebro de todos los dislates de su candidato y socio. “A enemigo que huye, puente de plata.”


Quienes comenzaron ese “lodazal” fueron él y su jefe y cuñado, como consta a toda la ciudadanía poblana, cuando, a pesar de no ser ninguna de ambos, ni originario ni residente en este estado, llegaron a usufructuar la generosidad e ingenuidad de quien los trajo, imputando a los poblanos, a más de ser aldeanos, una incapacidad cibernética y un analfabetismo funcional, que ellos, según dijeron e hicieron, habían llegado a remediar con sus amplios conocimientos adquiridos en universidades norteamericanas.

Ellos no solamente no habían vivido antes en esta ciudad en el estado —a pesar de tener fotografías montando burritos en Atlixco— sino que nunca habían estudiado en ninguna de las universidades aquí existentes. Y tampoco tenían negocios en el estado, ranchos o empresas o despachos, ni conocían a nuestras gentes. Eran y son unos advenedizos, por más que lo afirmen, pues dicen sus familias tienen “más de 200 años de vivir en este estado”.


Son, en síntesis, unos trepadores, unos oportunistas, esclavos del éxito, para decirlo en el idioma en que a ellos les gusta expresarse, unos “status seeckers”.


Se demoró F.M.Prieto en darse cuenta de ello. Pero, finalmente, lo ha hecho.


Vete tranquilo, Fernando. Acompaña a tu jefe y cuñado al dorado exilio del Senado y sigue sirviéndole, ahí, con la lealtad al dinero que te caracteriza y con las enormes ventajas que te ha redituado ser su socio. Nadie te perseguirá. Muy en especial, porque ninguno de ustedes dos representan nada para Puebla.


Que lamenten sus ausencias los pobres imbéciles que en ustedes creyeron (esos, seguramente somos nosotros los mas de 1 millon que votamos contra Marin, no?) y que, con su alejamiento de este estado, van a quedar huérfanos permanentemente, lo cual celebro profundamente.

Lo bueno del asunto es que el 4 de julio, por fin, Puebla y los poblanos, nos desharemos para siempre de ustedes dos.


Les deseo que sean felices. Sí pueden

El Valle Rosas, perdedor seguro...

Encontre este articulo, publicado en febrero y marzo de este año, se me hace interesante porque, espero que el autor, Antonio Hernández y Genis, sea hombre y cumpla su palabra y SE TRAGUE SUS PALABRAS LITERALMENTE y deje el oficio de periodista y se dedique a lo que parece darle futuro, el de ADIVINO...

Me comprometo a comerme, en público y delante de los periodistas que quieran presenciarlo, las hojas impresas de este artículo si me falla el pronóstico: Rafael Moreno Valle Rosas va a perder las elecciones para gobernador de nuestro estado, de manera rotunda y estruendosa.


Las razones para afirmarlo son claras y obvias. El Valle Rosas es un “junior” de pretensiones aristocráticas, que cree que los poblanos son idiotas y aldeanos. Que es necesario “gobernarlos” para que se les quite lo “nacos”, lo inculto. Y que cree que, aunque estos no se lo merecen, como una obra de caridad y civilizatoria, él está obligado a gobernarlos. Igual que lo creía Maximiliano de Habsburgo y quienes lo trajeron.

Él, que dice ser una persona culta, se cree suficientemente preparado para gobernar a un pueblo “de indios”. Es licenciado en Ciencias Políticas, egresado de una universidad bastante pinche y además tomó un cursito en una extensión de la universidad de Harvard. Sabe, además, usar una laptop y usa Blackberry. Y cree que con eso tiene suficiente para gobernar a los nacidos en este pueblo. Igual que el virrey Carlos Francisco de Croix, en tiempos de la Colonia.

Se sabe “guapo” –guapísimo- y admirado por muchas mujeres, e incluso por algunos hombres. Y eso, según sus estrategas, constituye un “hándicap” contra su competidor, el candidato del PRI quien, según esos “ideólogos” y “mercadólogos” a sueldo, es del pueblo, y por lo tanto,no tan sofisticado como el Valle Rosas. En su mentalidad, estas solas diferencias físicas deberían ser –deben de ser, dicen ellos– suficientes para darle el triunfo a Rafita frente a López Zavala. Se equivocan de cabo a rabo y de la ceca a la Meca. El Valle Rosas puede ser todo eso que dicen quienes, por dinero, le manejan “su imagen” y “él mismo se cree, pero con todo y eso, en caso de que lo que se afirma de él, sea cierto, aún así y con eso va a perder.

La razón es simple: el pueblo no es tonto. No se le puede engañar pretendiendo cambiarle oro por espejitos. Rafael Moreno Valle Rosas, hasta que tuvo la malhadada ocurrencia de traerlo al estado el exgobernador Melquiades Morales, nunca había estado en Puebla.

No cursó aquí, ni el kinder.


No hizo ni la primaria, ni la secundaria, ni la preparatoria, ni la profesional en este estado. Y el pueblo lo sabe. Y eso, aunque esos pseudoestrategas del panismo postmoderno no lo crean, va a ser un factor definitivo en su contra.


No le va a ser suficiente tener algunos familiares en este estado –al igual que Javier Alarcón–, ni haber sido el funcionario inventado más importante del sexenio en que Melquiades fue el gobernador, ni tampoco que su abuelo haya ocupado antes ese mismo cargo del que, como todos los poblanos que sí han estado aquí desde entonces sabemos, fue defenestrado en forma de renuncia “por motivos de salud”.

El Valle Rosas es un “chaquetero”, como bien ha definido Beatriz Paredes Rangel a quienes cambian de bando por dinero, simplemente por no tener convicciones políticas definidas ni una ideología que lo identifique con el pueblo, sino que sólo buscan obtener los cargos públicos para su propio beneficio. Es por ello, un indefinido.

Y esos, nunca le han gustado al pueblo que sí vota por convicción y que sí sabe olfatear a quienes se postulan sólo para eso. Huelen a rosas, no a sudor. Al sudor del trabajo. Y simplemente por ese olor a rosas, Rafita, el junior, el bello, el metrosexual, va a perder. No se necesita ser politólogo ni graduado en Harvard o en algunas de sus extensiones, o cualquiera otra universidad norteamericana, para saberlo.

Precisamente son esos, los que se gradúan en esas instituciones, quienes siempre se equivocan. La razón es clara: no conocen al pueblo. Y no lo conocen porque no pertenecen a él. Ni lo entienden ni lo comprenden. Y no pueden hacerlo porque ellos son de la high society, de “la élite”. Simplemente por eso, el Valle Rosas va a perder estrepitosamente las elecciones para gobernador de nuestro estado. Y claro, después de ese proceso electoral, se va a decir “robado”.

Y va a ir a llorar, como dice el poema del Mio Cid, “como mujer lo que no supo hacer como hombre”. Y ni la “Maestra” que no sabe leer, Elba Esther Gordillo, lo va a consolar.
 
 
parte 2, escrita el 1 de marzo
 
Recibí llamadas telefónicas y correos electrónicos proponiéndome que suba la apuesta, que hice la semana pasada en este mismo medio, sobre que Rafael Moreno Valle Rosas va a perder las próximas elecciones para gobernador del estado.



Algunas de ellas, me comentaron que apostar sobre eso, no es serio. Que las elecciones son algo serio que merece respeto y no cachondeo, chunga o burlas sobre ese proceso sucesorio. A otras personas les pareció poco lo que apostaba –comerme en público mi artículo publicado, si perdía- y me llamaron demagogo, llamándome a que apostara dinero. Otros más, me mentaron la madre porque supusieron que me estaba burlando de ellos. Otros me felicitaron por mi propuesta, y sólo una persona prometió sumarse a ello.


Algunos más, insistieron en que diera más argumentos acerca de por qué pienso y afirmo que ese joven, tan “carismático”, va a perder esas elecciones. Son estas:


El Valle Rosas trata mal a la gente. Se siente “superior”, casi ario. Es grosero en sus actitudes. Sólo le falta desinfectarse las manos con gel antibacterial después de que saluda a alguien. Se cree un “elegido”, un “salvador”. Supone, que sin él, Puebla no tiene salvación porque la mayor parte de su gente es floja, indolente y mal educada. Y, su “salvación” está en el hecho de que empresas extranjeras lleguen a nuestro territorio y nos den empleo. Así piensa. No cree en la capacidad de los poblanos.


Cree que sólo los que saben computación e inglés son dignos de que él les hable. Los demás son “analfabetos funcionales” que deben ser gobernados, porque son incapaces de hacerlo por sí mismos. Desde luego, deben de ser gobernados por él. Así lo cree firmemente.


Cuando fue secretario de Finanzas del gobierno de Melquiades Morales, y, a esa dependencia se le adicionó la parte del reparto social del gasto público, enloqueció. Tenía en sus manos el ingreso y el gasto, juntos. Algo insólito, algo, que nadie antes había tenido. Creyó que, con ello, al repartir, a su criterio, ese gasto social, tenía, ya, “el poder” en las manos, que él sería el siguiente gobernador. Se equivocó, pero comenzó a actuar como si ya lo fuera o lo fuera a ser. Su despotismo, autoritario y de desprecio por sus subordinados o por el resto de funcionarios del gabinete estatal, era notorio. Creyó que iba a ganar el proceso de selección interna de nuestro partido, que era el de él, y el de su abuelo, que había sido gobernador por este partido. Se equivocó en ambas cosas. Ni el pueblo beneficiado con esas inversiones lo siguió, ni el resto de los funcionarios públicos y políticos del PRI, que era su partido, lo apoyaron. Unos se sentían agredidos, otros, despreciados. A todos les era desagradable y antipático. Resultado, perdió.


El berrinche que hizo –como todos los individuos de sus características- fue histórico e histérico. Gritó, chilló, pataleó, maldijo, mentó madres, etcétera, etcétera, etcétera. Y, finalmente, ante el repudio de quienes hasta entonces habían sido sus compañeros, de sector y de partido, y de la administración pública, se cambió de partido. Fue un traidor.


Se le olvidó que fue el PRI quien lo había hecho diputado federal y local, sin tener, para ninguna de las tres cosas, ningún mérito político. Y ningún antecedente en Puebla.


Y ese berrinchito o berrinchote, lo hizo, hormonalmente, porque él se sentía “soñado”, “divino”. En principio, se sintió “el mesías”, el “redentor”, el que venía a salvar a Puebla del atraso, de la corrupción, de la ignorancia de todos sus males. Sin él, Puebla no tiene salvación. Así lo pensaba, -lo piensa, aún, así- y lo decía.


Así piensa todavía, que él es “lo máximo”, el “único”, el indispensable. Y, el resto de los poblanos, como son unos pendejos, unos ignorantes y unos “nacos”, sin él, que llegaba de ser funcionario en algún banco de cuarta y propietario de un Botero, no podrán salir adelante. Eso cree, él. Y todos los que lo conocen saben que así piensa. Y lo dicen.


Se pasó, entonces al PAN sin convicciones. Sin compartir su ideología, sin tener las convicciones de quienes, en ese partido han luchado –y habían luchado- durante años y años por llevarlas a cabo en la función pública.

Es un doble traidor. Al PRI, primero y al PAN Nespués.


Y así quiere ganar. Ahora sin el menor recato, le ha regalado el 20 por ciento de la votación que obtenga, al partido de su madrina Elba Esther. Y, desde ahí, no ha hecho nada. Nada por el pueblo al que desprecia. Nada por los pobres, a los que llama “mugrosos” y califica de aldeanos ineptos. O, ¿alguien puede decir qué hizo por ellos? ¿Cuántas obras de beneficio colectivo tramitó e hizo realidad? ¡Pónganle número!


Lo insólito es que, con esa soberbia y esa actitud quiere ganar. Quiere que el pueblo lo alabe, lo aplauda, lo idolatre. Para eso es joven, guapo, “metrosexual” –algunos lo llaman de otra manera- “doradito” por los rayos gama, vestido a la moda, oliendo a perfume comprado en Dubai. El pueblo, según él, por esos atributos, debe hacerlo su gobernador. Y “adorarlo”.


Ya se rodea de gentes que así lo hacen.


Por mi parte subo mi apuesta, a doble contra sencillo, a que precisamente por esas características, no va a ser el gobernador de nuestro estado. ¿Alguien le pone monto?


Yo subo mi apuesta hasta 10 pesos. No vale más.
 
 
Señor Antonio Hernández y Genis, de parte mia, de haber visto esta apuesta antes se la hubiera tomado "hands down" ... pero es algo tarde ahora, pero espero nos diga como y donde, en plaza publica que usted elija (le ofrezco la de mi municipio, tlaltenango) para que cumpla lo que dijo y TRAGUESE SUS PALABRAS comiendose las hojas donde este escrito este articulo, si quiere use mi impresora que es ecologica, para que no tenga efectos para su salud.
 
Atentamente
Martin Paredes
Presidente CDM PAN Tlaltenango

sábado, 10 de julio de 2010

Aceptabilidad de la derrota

Con frecuencia he defendido la idea de la aceptabilidad de la derrota como elemento esencial del funcionamiento democrático. La solía contraponer a la alternancia defendida por los más. Después he ido reflexionando en público sobre las actitudes de los que son incapaces de aceptar la derrota, afirmando lo fácil que resulta aceptar la victoria.



El paso del tiempo y la observación de los comportamientos me llevan a considerar más complejas las implicaciones de estas afirmaciones.


Sigo creyendo, con mi amigo A. Prezowsky, que la aceptabilidad de la derrota es más definitoria de la democracia que la alternancia. Ésta puede no producirse por la libre decisión de los ciudadanos, que, durante prolongados periodos de tiempo, pueden seguir prefiriendo una determinada opción política sobre la que constituiría la alternativa de poder, sin que esto reste un ápice de valor al funcionamiento de la democracia.




Sin embargo, si no se dan razonables condiciones de igualdad de oportunidades entre las opciones en juego, la derrota podría no ser aceptable de manera legítima y estaríamos poniendo en peligro la validez del sistema, porque se haría imposible el triunfo de la alternativa de poder y ésta tendría la tentación de romper ese sistema.


Insistiré en la razonable igualdad de oportunidades, para que los que ofrecen alternativas irreales o alejadas de las percepciones mayoritarias, es decir, para los que representan opciones minoritarias socialmente, no trasladen la escasez de sus apoyos a la desigualdad de oportunidades. O para que se comprenda que no existe nunca igualdad plena de oportunidades ni deja de existir una cierta dosis de juego sucio, que pese a todo no invalidan el juego.


La importancia para el funcionamiento de la democracia radica en la expectativa que se genera en el perdedor de la contienda. Perdieron pero podían haber ganado, lo que conlleva la posibilidad de conseguirlo en la próxima o en la siguiente. Esta expectativa mantiene al grupo dentro del juego, evita la tentación de ruptura y termina fortaleciendo y validando al propio sistema democrático.


Los elementos que constituyen la aceptabilidad de la derrota, o si lo prefieren la razonable igualdad de oportunidades de las fuerzas en presencia, son diversos, aunque algunos sean esenciales y otros más ligados a las circunstancias.


Una clara división de poderes, por ejemplo, es de los esenciales. Si el poder judicial actúa de manera sesgada en favor de una opción política, puede desequilibrar gravemente las oportunidades.

Lo mismo ocurre cuando los medios de comunicación no tienen un grado de pluralismo razonable y se concentran -exageradamente- en torno a una de las opciones en juego, o cuando se desequilibra dramáticamente la financiación de los partidos sin marco regulatorio que cree ciertos límites.

Entre las fuerzas en liza, las consideraciones sobre las derrotas se deslizan con frecuencia hacia la autojustificación. Es decir, se niegan a analizar sus propios fallos, sus carencias, para cargar sobre otros factores la derrota. Obviamente no me estoy refiriendo a esto, que no tiene nada que ver con la aceptabilidad de la derrota sino con la condición de malos perdedores. Y aquí empezaría la segunda reflexión.


Que la derrota sea aceptable no es lo mismo que los perdedores sean capaces de aceptar la derrota. He repetido en público, sin aclararlo, que lo difícil es aceptar la derrota, ya que la victoria siempre resulta aceptable, para añadir que a los auténticos demócratas se les conoce por su capacidad para aceptar la derrota.


Además de aclarar las diferencias entre aceptabilidad y aceptación, intento destacar que a los demócratas, como a los buenos deportistas, se les conoce también por el uso que hacen de la victoria. Por su reacción y por su comportamiento a partir del triunfo.


Lo peculiar de esta aproximación es que cuando alguien no sabe perder las posibilidades de que tampoco sepa ganar son altísimas. Así, los políticos que no saben aceptar su derrota, cuando les llega el triunfo, hacen un uso abusivo del poder que obtienen. Se dice que se les sube el poder a la cabeza y pierden el sentido de la realidad o la dimensión de su propia estatura. Es bastante adecuado para definir los comportamientos de este tipo de personajes.


Rara vez las cosas ocurren por primera vez, aunque sea así en la experiencia personal de casi todos los seres humanos. Por eso hay tantos gobiernos "adanistas", que creen que todo lo que hacen, o lo que les pasa, es la primera vez que ocurre. Esto los lleva a pensar que están creando siempre ex novo, que están reinventando la res pública, hasta que se les viene encima el peso de la historia, con sus constantes sociales y su propio ritmo, con sus idas y venidas inevitables.


Me ha tocado vivir una época de grandes cambios. Seguramente los más rápidos y profundos de la historia contemporánea de nuestro país, pero también aquellos que cambiaron la realidad mundial en la frontera de 1989, con las consecuencias de la caída del Muro de Berlín y la revolución tecnológica que está tras la llamada globalización. Pero siempre me ha acompañado la convicción de que la condición humana tiene unas constantes que nos permiten ver a Cervantes o a Aristóteles como contemporáneos nuestros. Probablemente por eso fui siempre un reformista, no un revolucionario.


Mucho más en corto, como dicen al otro lado del Atlántico, las cosas que ocurren en nuestro país, o en los países hermanos de América, me dan la sensación de haberlas vivido ya.


Se trate de lo ocurrido con ETA, del comportamiento de los dirigentes del PP con este tema y con la derrota del 14 de marzo de 2004, o de las "refundaciones" nacionales en la otra orilla, siempre viene a mi mente la misma imagen: me parece haberlo visto ya. Una repetición de la película. Sin duda, noto también las variantes, casi siempre menores pero no siempre mejores o peores.


Me entristece pensar que los líderes crean que saben adónde van sin preocuparse de saber de dónde vienen


(El País, 29/06/2007).-


Felipe González es ex presidente del Gobierno español.


“El traje del secretario”

A petición de los lectores, reproduzco la columna que publiqué en octubre de 2008, dedicada al entonces secretario de Desarrollo Social. Espero la disfruten (tanto como yo).




“Érase una vez un rey muy presumido y muy malgastador. Tan malgastador que cada día estrenaba un traje nuevo. Todo el dinero se lo gastaba en lujosos vestidos para él, mientras que muchos de sus súbditos no tenían nada que ponerse.


Todos los sastres del reino ya le habían cosido más de una vez, pero llegó un día en que ya no sabían qué modelo diseñar para que estuviera contento, pues ya nada le gustaba...


Un día llegaron dos hombres que dijeron ser grandes tejedores.


—¡Oh, sí! —dijo uno—, podemos tejer la tela más hermosa del mundo, no sólo por sus rarísimos colores, sino porque posee una virtud maravillosa.


—¡Oh, sí —añadió el otro—, ¡es invisible para los que son muy tontos!


—¡Es lo que yo necesito! —pensó el Emperador—. Estaré muy elegante y podré saber cuántos tontos me rodean. Y sin dudar un momento ordenó: —¡Que me hagan ese traje!


Los tejedores recibieron grandes cantidades de dinero para comenzar a trabajar de inmediato. Armaron dos grandes telares y pidieron finísimos hilos de oro y plata que escondieron en sus alforjas, y trabajaron día y noche, pero con los telares vacíos. Y siguieron pidiendo los hilos más finos de seda, oro y plata, que guardaban cuidadosamente, mientras hacían como que trabajaban en los telares hasta altas horas de la noche.

Me gustaría saber cómo avanza el trabajo —pensó el Emperador. Pero la virtud maravillosa de la tela de ser invisible para los tontos lo tenía un poco preocupado.


Enviaré a mi Sabio Ministro, nadie más indicado que él para saber lo que está pasando.

Y el Sabio Ministro entró a la sala donde estaban los tejedores concentrados en su trabajo.


¡Mi Dios! —se dijo asombrado— ¡Yo no veo nada!


¿Seré realmente un tonto? No me animo a confesar que no veo nada.

Eso pensó, pero dijo:


—¡Es una tela bellísima! ¡Nunca se ha visto nada igual! Sí, sí, así le diré al Emperador.


—Eso nos alegra mucho —dijeron los tejedores, y le explicaron cómo usaban esos diseños y esos colores. El Sabio Ministro escuchó con la mayor atención para poder repetir las explicaciones una por una.


Los tejedores siguieron pidiendo hilos de oro y plata en grandes cantidades pero todo era guardado en sus alforjas, y continuaron trabajando en los telares vacíos.


Días después el Emperador quiso saber cómo adelantaba el trabajo y mandó al Gran Chambelán para examinar el tejido y ver cuánto faltaba para terminarlo. Pero el Gran Chambelán sólo pudo ver telares vacíos. Y donde señalaban las manos de los tejedores sólo veía puñados de aire.


-¿No es una obra maestra? —preguntaron los tejedores, explicándole las líneas del diseño y nombrándole los colores usados.


—¡Pero yo no soy un tonto! —pensaba el Gran Chambelán—. ¿Seré incapaz en mi trabajo?


Eso pensó, pero dijo:


¡Es una tela bellísima! ¡Nunca se ha visto nada igual! Sí, sí, así le diré al Emperador.



Y se fue a contarle, repitiendo con pelos y señales los colores y los diseños que habían dicho los tejedores.

Por todo el pueblo se fue extendiendo el rumor, y en la ciudad sólo se hablaba del tejido maravilloso. Entonces el Emperador ya no pudo resistir la curiosidad y quiso verlo. Con una selecta comitiva que encabezaban el Sabio Ministro y el Gran Chambelán, fue al aposento de los tejedores, que parecían profundamente atareados.



—¿No es cierto que es una tela magnífica? —dijo el Sabio Ministro.

—¡Maravillosa! ¡La única digna de vestir al Emperador! —dijo el Gran Chambelán, pensando que los otros sí podían verla.

—¡Qué terrible –pensó el Emperador—¡Yo no veo nada! ¿Seré incapaz de gobernar?


Eso pensó, pero dijo:


—¡Es bellísima! ¡Nunca se ha visto nada igual!


Los integrantes de la selecta comitiva añadieron:


—¡Es magnífica!


—¡Es admirable!
—¡Es hermosa!


—¡Nunca se ha visto nada igual!

Y todos le aconsejaron estrenar el traje para el Gran Desfile. Y los tejedores fueron premiados y condecorados, y cada uno recibió el título de Gran Tejedor del Reino.

El día del Gran Desfile, ante un grupo de cortesanos, los tejedores hicieron como si retirasen la tela del telar. Cortaron el aire con grandes tijeras, cosieron con agujas sin hilo, y dijeron que el traje estaba terminado.

El Emperador llegó en ese momento y los tejedores, ante las exclamaciones de admiración de los cortesanos, le enseñaron las prendas.

—Esta es la chaqueta.
—Esta es la capa.
—Son más livianas que una tela de araña.


El Emperador se sacó sus ropas y los tejedores fueron vistiéndolo cuidadosamente con las prendas inexistentes, y simularon colocarle la gran capa ante las alabanzas de los cortesanos.


—¡Qué hermoso traje!




—¡Qué colores!





—¡Qué elegante queda!

El Emperador se miró al espejo, y aunque sólo vio sus calzoncillos rayados, exclamó:




-¡Es un traje muy, pero muy hermoso! Sí, sí, es el más hermoso de mis trajes.




Los dos chambelanes que debían llevar la cola de la capa hicieron como si levantaran algo del suelo y cuidadosamente alzaron las manos vacías, cada uno pensando que el otro sí podía ver la tela.





Y comenzó el Gran Desfile. El Emperador marchaba orgulloso bajo el magnífico palio, y todos decían a su paso:

—¡Qué traje soberbio!
—¡Es bellísimo!




—¡Nunca se ha visto nada igual!


Aunque no veían nada, salvo los calzoncillos rayados del Emperador, ninguno se animaba a admitirlo. Lo hubieran llamado tonto o incapaz, y todos seguían aplaudiendo con admiración.



Pero de pronto, en medio del público, se oyó la voz de un chico que gritaba:



—¡El Emperador está desnudo! ¡El Emperador tiene calzoncillos rayados!



Y un murmullo empezó a correr hasta que todo el mundo gritó:



—¡El Emperador está desnudo!





—¡El Emperador está desnudo!




—¡El Emperador tiene calzoncillos rayados!





Y el Emperador se miró los calzoncillos rayados y comprendió que tenían razón, mientras seguía desfilando y los chambelanes seguían sosteniendo la cola del traje que no existía.”





REPARTO:


—Javier López Zavala, como “El Rey presumido”.


—Roy Campos (Mitofsky) y Elías Aguilar (Indicadores), como “los dos grandes tejedores”.



—Alejandro Armenta Mier, como “El sabio Ministro”.



—José Luis Márquez, como “El Gran Chambelán”.



—Enrique Núñez, Ricardo Morales y Arturo Luna, como “La selecta comitiva”.





—Antonio Hernández y Genis y Norma Sánchez Valencia, como “Los chambelanes que cargaban la cola del traje”.




—Manuel Cuadras, como “El chico que vio en calzoncillos al rey”.

Manuel Cuadras


jueves, 8 de julio de 2010

PRI: victoria pírrica...

Hay ganancias engañosas. Doña Cholita vendía tacos a los pasajeros en la estación del tren. Los daba a 20 centavos. Llegó cierto día un viajero currutaco, y ella le vendió tres, a un peso cada uno. (En cosas del comercio, dicen, según el sapo es la pedrada). El hombre comió muy a su sabor en el asiento del vagón. Pero no pagó el consumo. El tren echó a andar, y se alejó. Cholita, muy enojada, le gritó al catrín: “¡Ratero desgraciado! ¡Pero al cabo que te los di bien caros!”.


Conocido también es el caso del sujeto que se propuso vender su perro -corriente, cruzado con de la calle- en un millón de pesos. No halló quién le pagara ese elevado precio por el chucho, pero llegó a su casa muy contento: dijo que lo había cambiado por dos gatos de medio millón. Ganancia parecida -o sea engañosa ganacia- obtuvo el PRI en la jornada electoral del último domingo.

Triunfó en nueve de los 12 estados donde hubo esa elección, pero perdió los de mayor importancia en términos de presupuesto y votos. Así, su victoria es aparente, y los resultados deben ser motivo de preocupación para los priistas, sobre todo tomando en cuenta que la alianza PAN-PRD mostró ser eficiente. Una cosa me preocupa, aparte de los recibos del gas, el teléfono y la luz.

Después de lo sucedido temo que el PRI esté de regreso antes de regresar. Con ese inane juego de palabras quiero decir que el PRI puede endurecerse, perder el talante democrático que pese a todo ha demostrado, y enfrentar los siguientes procesos electorales -sobre todo el del Estado de México- valiéndose de los mismos trapicheos y manipulaciones que usaba cuando todavía era el PRI. Si así sucede, nuestra incipiente democracia sufrirá un retroceso. Y no sólo eso: también irá hacía atrás.

Habrá que estar alerta, entonces, para evitar esa vuelta al pasado... Cumplido mi deber de orientar a la República vuelvo a mi acostumbrado paseo por el ameno campo de la futilidad... Doña Pasita, señora muy anciana, halló en el fondo de un viejo arcón una lámpara de forma extraña. La frotó para limpiarla, y de la lámpara salió un genio del oriente. “Te cumpliré tres deseos” -dijo a la estupefacta viejecita. Ella, a quien la edad había vuelto escéptica, le respondió: “Si es cierto lo que dices, haz que mi mecedora se vuelva de oro sólido”.

El genio hizo un ademán, y el mueble se convirtió en un áureo trono. “¡Uta! -exclamó doña Pasita, que nunca había aprendido a decir “¡Wow!”-. Ahora conviérteme a mí en una hermosa mujer joven y sexy”. Con otro movimiento de la mano el genio transformó a la anciana en una bella y voluptuosa chica. “Como tercer deseo -pidió ella-, quiero que mi adorado gato se convierta en apuesto galán”.

Nuevo ademán del genio, y en vez del minino doña Pasita vio a su lado a un hombre atractivo, bello y musculoso. Fue hacia él, ardiendo en urticantes ansias de pasión, pero el guapo hombre la detuvo y le dijo con atiplada voz: “¿No lamentas ahora haberme llevado con el veterinario?”... Un muchacho en edad de merecer le preguntó a su padre: “¿Es cierto que con el matrimonio el hombre se vuelve más prudente”.

“Es cierto, hijo -respondió con tristeza el señor-. Pero para entonces ya es demasiado tarde”... Susiflor le envió un correo a su papá: “Mándame dinero. Necesito comprar una bicicleta para ir a la universidad”. El señor le envió la suma requerida, pero en el ínterin Susiflor había cambiado de opinión, y en vez de la bicicleta compró un perro.

Observó, sin embargo, que el animalito, de raza afgana, perdía mucho pelo. Así pues le puso otro correo a su padre: “A mi afgano se le está cayendo el pelo. ¿Qué hago?”. Contestó el señor: “Vende inmediatamente la bicicleta”... según Catón.

¿Y LA CHEYENE APÁ? (¿apuntaron las placas?)

Por un confundido priista:
Esto es justo lo que muchos zavalistas se preguntan después del pasado domingo, nadie alcanzó a ver el camión que les arroyó y, peor aún, se quedaron con las ganas del hueso que ya se estaban saboreando. Se les olvidó que para llegar al cargo primero se tiene que ganar la elección. No fueron pocos los que lejos de apoyar la campaña se enfrascaron en disputas internas en aras de tan anhelados puestos.



Mucho se ha escrito sobre lo que aquí pasó el pasado 4 de julio. Que si la gente votó contra Marín, que si los poblanos buscaban una alternancia en el poder; que si el PRI hubiese enviado a otro candidato la historia sería diferente; que si las traiciones al interior de ese partido fueron decisivas en su derrota; que si Moreno Valle era más guapo, carismático y educado; que si el marketing de la alianza opositora era mejor; que si la guerra sucia en contra del priísmo funcionó; que si a Alejandro Armenta le quedó grande el cargo y miles de etcéteras más.

Me parece, que más allá de lo atinado o no de estas posiciones, el análisis de la elección de nuestro estado no puede hacerse sin poner en la mesa lo que sucedió también en otras entidades. La pregunta a responder es ¿cómo fue que, si el PRI tenía todo para ganar en las 12 elecciones en disputa, perdió tan brutalmente?.


Muchas voces han señalado que la debacle electoral tuvo que ver con un voto antipríista, pero antes de ahondar en el tema, déjeme decirle porqué hablo de una debacle contrario a lo que se dice desde la dirigencia nacional de ese partido, "...que por cierto es el mío" segun palabras de Marcela Jiménez Avendaño, quien hace este ejercicio de opinón.

Si bien no podemos negar que se perdieron tres gubernaturas (Puebla, Oaxaca y Sinaloa) y se ganaron otras tres que estaban en manos de otros partidos (Tlaxcala, Zacatecas y Aguascalientes), en términos de padrón electoral perdimos muchísimo, pero incluso en tres de los estados que mantuvimos (Hidalgo, Veracruz y Durango) nos arrebataron varias de las Presidencias Municipales más importantes y no lograremos mantener la mayoría en los congresos locales. En los estados en que se renovaron alcaldías y/o Congreso local tampoco nos fue tan bien, tan solo en Chiapas pasamos de ser primera fuerza política a tercera. Es decir, no hay nada que festejar y si mucho que cambiar al interior de nuestro instituto político antes de si quiera atrevernos a pensar en el 2012.

Fuimos muchos los que alertamos sobre la posibilidad de una derrota si no se hacía caso a lo que las cifras de anteriores elecciones nos decían: Era lógico que si el PRI venía ganando o perdiendo elecciones con el mismo voto duro, algo estaba muy mal; que si pese al errático y desastrozo gobierno panista de Calderón, la gente no nos veía como alternativa, algo estábamos haciendo realmente mal; que si el electorado prefería anular su voto o abstenerse de acudir a las urnas antes que votar por nosotros, no solo estábamos haciendo las cosas mal, sino que nos veían muy pero muy mal.


Lo peor que le ha pasado al PRI es después de una derrota llegar a otra elección y ganar. Eso nos pasó en el 2000 y en el 2006, perdimos todo, pero nos recuperamos en posiciones en el 2003 y en el 2009. Aunque parezca incongruente e ilógico, la verdad es que cuando ganamos dejamos de lado la necesaria y urgente renovación que la ciudadanía nos exige. El triunfalismo nos ciega y no hemos logrado analizar a profundidad las causas de la derrota y el triunfo.

Hace tan solo unos días, debatía con algunos personajes cercanos a Javier López Zavala acerca de que el PRI seguía siendo el mismo de siempre, que no habíamos cambiado en nada hacia formas nuevas de hacer política. Ellos aseguraban lo contrario y ponían como ejemplo a Rodrigo Medina, Enrique Peña Nieto y por supuesto a su candidato. A mi forma de ver las cosas, estos personajes no son más que lo mismo envueltos en un lindo y peinado traje nuevo. Y estos resultados no hacen más que reafirmar mi tesis.


La verdad es que poco hemos hecho para cambiar nuestras formas de hacer política, que no son más que lo contrario de aquellas que nos llevaron a perder la Presidencia de la República y varias entidades, incluyendo ahora la nuestra: imposición, autoritarismo, pactos en lo oscurito, cero transparencia, renuencia a la rendición de cuentas, opaco manejo de los recursos públicos, nula inversión en la generación y preparación de nuevos cuadros, candidatos impresentables, soberbia, cinismo, en fin, podría extenderme mucho más pero me parece que ya quedó más que clara la idea.

Es así que estoy segura que el electorado no se expresó contra el príismo sino contra las viejas formas de hacer política que hoy en día no son exclusivas de ese partido. No pasemos de largo que en los tres estados en que el PRI perdió, ganaron expriístas y en los tres que recuperó el poder fue, en mucho, propiciado por el hartazgo de la gente hacia el abuso del poder de sus respectivos gobernadores (además de las divisiones partidistas imperantes).

Mención especial merece Miguel Angel Yunes en Veracruz, nadie puede negar que él también representa viejas formas de hacer política pero que, sin embargo, casi logra el triunfo y lo hubiera hecho de haber ido solo contra Fidel Herrera y su candidato. Otro gallo le hubiera cantado si Dante Delgado no hubiese dividido el voto indeciso. Calculo que fueron tantos los excesos de Fidel que el electorado prefería arriesgarse con Yunes antes que aguantarse otros seis años de excesos fidelistas. También Hidalgo y Durango entran en este análisis. José Rosas Aispuru, un candidato que hasta hace dos meses pertenecía al Revolucionario Institucional y que se enfrentó al sistema abusivo del gobernador duranguense, Ismael Herández Deras, y su muchacho, estuvo a un punto de ganar y pudo hacerlo de haberse concretado la coalición que existió en los otros estados. En el resto del país en que el PRI ganó por un buen margen (Chihuahua, Tamaulipas, Quintana Roo, Baja California y Coahuila) no había competencia real, no hubo alianza de por medio y lo más importante, el indeciso no salió a votar y el abstencionismo llegó hasta el 70%.

Lo cierto es que el electorado prefiere políticos antisistema que políticos corruptos, aunque los primeros no sepan gobernar y los segundos sean mejores gobernantes. Si el PRI no lo entiende y se mantiene en la tónica de mantener entre sus filas a quienes representan lo más viejo y deleznable del quehacer político seguirá labrando su camino a la derrota.

miércoles, 7 de julio de 2010

Racism in Mexico rears its ugly head.

Actors in blackface makeup are used during coverage of the World Cup. The broadcasting company says it's just a harmless spoof, but commentators say Mexico as a whole is in denial about racism.

Every morning during television coverage of the World Cup, on the Mexican equivalent of the "Today" show, co-hosts chat, trade barbs and yuck it up. Behind them, actors in blackface makeup, dressed in fake animal skins and wild "Afro" wigs, gyrate, wave spears and pretend to represent a cartoonish version of South Africa.



Yes, in the 21st century, blackface characters on a major television network.

But this is Mexico, and definitions of racism are complicated and influenced by the country's own tortured relationship with invading powers and indigenous cultures.



Many Mexicans will say they are not racist and that very little racism exists in Mexico, a nation, after all, of mestizos, who are of European and indigenous blood.


As proof, they point to the fact that slavery was ended in Mexico decades before it was abolished in the United States, and that Mexico never institutionalized racism the way the U.S. did with its segregationist laws that lasted into the 1960s.


It is true that Mexico was even seen as a refuge for some American blacks. Poet Langston Hughes did some of his earliest writing while living briefly with his father in Mexico, where the older man had gone to escape discrimination.

But the full truth is that racism is alive and well in Mexico. It is primarily directed at indigenous communities who account for as many as 11.3 million people, or roughly 10% of the national population. The indigenous remain disproportionately mired in poverty and denied work, political access, education and other rights.


And there is a smaller community of black Mexicans, Afro Mexicanos, many descendants of slaves first brought to the region by Spanish conquerors in the 16th century.


Often referred to by academics as the "third race" and concentrated in the coastal states of Veracruz, Oaxaca and Guerrero, they have been fighting for years for recognition as a distinct ethnic group, to be included in history books and to be given opportunities to transcend poverty.


"Racism in Mexico is covered up," said Ricardo Bucio, head of the National Council for the Prevention of Discrimination, which has protested the blackface TV caricatures. "There is a lot of denial about it."

Or, as columnist Katia D'Artigues once put it: "Although subtle, discrimination has become something invisible in our society. We no longer see it, or we consider it normal!"


Still, in Mexico and other parts of Latin America, people operate with a different comfort level when it comes to physical attributes. It remains common for Mexicans to use nicknames like "Chino" for someone with almond-shaped eyes, "Negrito" for someone with dark skin, "Gordo" (Fatso) for a plump person.


These terms are jarring when seen through the prism of U.S. sensibilities, but here they are usually used in a context of affection and friendship.


The issue of racism in Mexico exploded a few years back when then-President Vicente Fox, in what was meant to be a defense of Mexican immigration to the United States, told a U.S. audience that Mexican immigrants were necessary because they performed the jobs that "not even blacks" wanted to do.


He had to apologize and receive a visit from Jesse Jackson to atone. As the furor died down, another popped up when Mexico printed postage stamps that commemorated a well-known comic-book character from the 1950s, Memin Pinguin. The character is a black boy drawn with exaggerated features. It was seen as racist by many in the U.S. who demanded Mexico withdraw the stamps; many in Mexico, including several leftist intellectuals, defended Memin Pinguin as a beloved part of Mexican culture. (Withdrawing the stamps became a moot point when they sold out within hours of going on market.)


The people at Televisa, Mexico's preeminent broadcasting company, say they mean absolutely no harm with the blackface characters on their morning chat show. It's just a spoof, they say, a humorous segment when the news is over but the day's World Cup match hasn't yet started, and shouldn't be taken seriously. After all, one of the co-hosts is a green-haired clown. More "Saturday Night Live" than "Good Morning America."

The ratings, by the way, are through the roof, Televisa adds.


For Friday's game between Holland and Brazil, viewers in Mexico, minutes after the morning dose of blackface, saw the two teams read a pledge against discrimination and parade with a huge banner that said: "No to racism."